Enrique Barrero

Este pasado 02-12-2018 ha sido la segunda vez que he estado en AWA Hura Gara, la primera vez fue una experiencia interesante, pero esta me he dado de frente con lo desconfiado que soy en muchos aspectos y lo que me cuesta dejarme llevar, al final conseguí dejarme ir en el agua y fue una sensación fantástica.

Luego estuve hablando con Joseba sobre la memoria del agua y cómo se comportó el grupo en el que estaba moviéndose en el agua, una conversación muy estimulante, posteriormente he estado realizando unos baños de armonización y limpieza con esencias florales que aprendí en un curso al que acudí, se me ocurrió que por qué no le cantaba al agua como en la sesión en la piscina y así lo hice. Ha sido una bomba, lo he repetido cinco veces y todas con el mismo resultado. He conseguido un tono al hacer sonar las vocales que resuena a la altura del corazón, esto hace que se tenga una sensación como que el agua vibra a tu alrededor y se nota perfectamente que para, al terminar el sonido. Al final te quedas muy relajado y con una sensación de hormigueo interno. No es agitación, más bien como si fuese una pila desbordante de energía. Me he dado cuenta de que es la misma sensación que me queda después de estar en AWA Hura Gara, pero más personal, más íntima, claro está, es mi experiencia personal.

Estoy deseando repetir, a ver qué grupo de gente me toca, qué sensaciones tengo y sobre todo qué descubro de mí y de mi comportamiento. Es una experiencia totalmente recomendable si quieres saber más de tí para seguir avanzando como persona. Os doy las gracias Olatz y Joseba por la experiencia que nos brindáis.

Enrique Barrero